10 PRACTICAS PARA CALMAR TU MENTE Y VIVIR MAS CONSCIENTEMENTE

10 practicas para calmar tu mente

¿Necesitas calmar tu mente? ¿Te desborda una sociedad en crisis donde impera el miedo y la incertidumbre?¿Hay demasiada actividad o estrés en tu vida? ¿No consigues meditar? ¿No puedes dormir?.

Bueno, con este sencillo post quiero compartir las diez prácticas que puedes empezar hoy mismo a introducir en tu vida`para empezar a calmar tu mente. Si empiezas a convertir estas prácticas en hábitos de vida, esto te ayudará a reducir tu actividad mental y encontrar tu paz interior.

1.Lleva un ritmo de vida más sosegado

Aunque pienses que te es imposible parar o reducir tu nivel de estrés, siempre existe un margen de maniobra para relajarte. Sólo tienes que tomar consciencia y empezar a hacer ciertos ajustes para vivir más en calma.

Vivimos en un mundo muy acelerado. Tenemos que sosegarnos y llevar una vida más tranquila. Todo lo que puedas hacer para esto va a ser bienvenido para tener una vida más consciente.

Intenta vivir con más calma, deja de correr de un lado para otro, camina sin prisas, come más lento, escucha a los otros con comprensión, sonríe, espera con paciencia, observa la naturaleza y sus ritmos, levántate más temprano, reorganiza tu agenda para ser más productivo, tómate un retiro y resérvate tiempos de silencio y espacio en soledad contigo mismo/a.

2. Gestiona tus emociones

Armoniza y calma tu mundo emocional. En nuestra mente occidental hay mucho movimiento mental y emocional, y hemos de aprender a gestionarlo.

¿Cómo calmar las turbulencias emocionales y mentales? Empieza simplemente observándote, es el primer paso. Comienza a observar que se mueve dentro de ti. Date tiempos de no hacer donde escuchas tu interior. Puedes empezar por escribir que está pasando en tu interior: que te inquieta o emociona.

Obsérvate, toma consciencia de tus emociones, de como reaccionas ante los estímulos externos. Y no luches contra ninguna de tus emociones, obsérvalas y acéptalas.

Tus emociones se irán disolviendo poco a poco cuando las observes y, este proceso te irá preparando para calmar tu mente y encontrar tu paz interior.

3. Mantén unos hábitos de vida saludables

Mantén una vida saludable y atenta a las necesidades de tu cuerpo. Es importante hacer ejercicio, aunque sea unos saludos al sol cada mañana. Lleva una dieta adecuada y evita alimentos de baja densidad.

Ya lo dicen el ayurveda y la macrobiótica, que en función de los alimentos que introduzcas en tu cuerpo, tu vibración será una u otra. Intenta comer más conscientemente, no sólo en la calidad de los alimentos, sino siendo consciente de cada bocado que das y de cómo te afecta a nivel energético.

Pon atención a todo lo que ingieres: por ejemplo, el alcohol o la carne densifican tu cuerpo y agitan más la mente. Los elementos sátvicos o vivos como la fruta, las verduras, o el agua, calman la mente y te llevan a la paz interior.

4. Observa tu mente

Observa la mente para no identificarte con ella. Aprende ya que tú no eres tu mente. Observa cómo no eres tus pensamientos.

Desapégate de la mente. Colócate en la posición del observador y ve tus pensamientos como parte de tu película mental donde tu verdadero Ser es un mero espectador. Aprende a ser el testigo observador. Pasan pensamientos que no son tuyos porque no son pertinentes ni tienes control.

Como no tenemos educada la mente continuamente lanzamos pensamientos. La meditación consiste en que tu eduques a tu mente. Tú, donde brillas la consciencia, no eres tú mente. Pon tu mente a tu servicio y no al revés.

5. Aprende y profundiza en temas trascendentales

Estudia y profundiza sobre lo verdaderamente importante. La importancia del retiro y el estudio y la reflexión sobre temas trascendentes es fundamental para avanzar en tu meditación.

Existe una mente concreta o inferior que utilizamos para los problemas de la vida cotidiana. Existe otra mente de nivel superior que es la mente abstracta que hay que cultivar con temas trascendentes.

Utiliza tu mente abstracta para cuestionarte los asuntos transcendentales, esas preguntas tipo quién soy, de dónde vengo, cuál es el origen del universo, …

Es imprescindible expandir la mente abstracta para conocerte mejor y encontrar respuesta a los temas que te inquietan. A través de leer libros de desarrollo personal, ver películas conscientes, desarrollar tus dones y talentos, conversaciones o proyectos puedes expandir tu mente abstracta y encontrar soluciones para calmar tu mente y vivir con mayor consciencia.

6. Vive en la presencia: aquí y ahora

El pasado ya no existe. El futuro nunca ha existido. El principal obstáculo que tiene el ser humano para desarrollarse es la memoria. El aquí y ahora nos permite centrarnos en el momento.

Vive el presente. Todo lo que ha pasado en tu vida acógelo en tu corazón y tu alma como experiencias de aprendizaje, ya que te han ayudado en tu evolución. Por supuesto planifica pero que esto no te saque del momento presente que es tu único momento verdadero.

Las actitudes del momento presente generan emociones que son las que forjan tu carácter, que con el hábito construyen tu destino. Por lo que todo nace de tu actitud del momento presente.

Vivir en el presente te ayuda a estar en paz y a tener una mente más calmada y enfocada.

7. Practica el silencio

El silencio es nuestro verdadero lenguaje. Nacemos en silencio y nos vamos en silencio. El idioma o lenguaje nos lo tienen que enseñar pero hay un lenguaje innato que ya está dentro de nosotros.

Qué difícil es encontrar el silencio y como nos incomoda el silencio. Por eso si se produce silencio en tu conversación disfrútalo. En las sinfonías hay momentos de silencio que aumentan la calidad de la música.

Establece en tu día a día espacios de pausa y de silencio. Lo mismo que vas al baño o comes o conduces. Si eso lo unes a la respiración consciente te va a aportar una mirada distinta a tu vida.

Práctica el silencio verbal. Respira con consciencia. Disfruta de nuestro verdadero lenguaje. Avanza hacia el silencio mental. Qué no se quede en el silencio verbal, sino que tu mente también este en silencio.

Al principio te va a costar, pero todo es entrenamiento, estate callado/a hacia fuera y hacia dentro. En silencio, tu mente deja de luchar, se calma y encuentra esa paz que anhelas.

8. Ejercita el mindfulness o atención plena

Últimamente se habla mucho de la Atención plena o mindfulness. Es una etapa o una fase de la auténtica meditación.

La atención plena se centra en la mente concreta. Con el mindfulness enfocas tu mente en algo concreto en el momento concreto: sí estas lavando platos, tu mente está en cómo se lavan los platos, si estás conduciendo tu mente está en cómo conduces, si estás corriendo tu mente está presente en cómo estás corriendo… Tu mente es todo momento está enfocada en tu acción en el momento presente.

Estamos atento a estímulos externos y nuestra mente está en un estado receptivo. Eres capaz de estar atento a eso que ha llamado la atención. Mantienes una conversación con atención. Mantienes la atención hacia los estímulos que tú has elegido, hacia ese foco. Si tu mente se centra en algo concreto o se distrae, en cualquier caso, te des cuenta.

La práctica de la meditación nos va centrando, hace que la mente no vaya dando saltos, educa la mente para que se mantenga. La atención básica vas y vienes. En la atención plena o mindfulness, la atención se logrará sostener. Tu mente deja de dar saltos y deambular la mente se centra, vas educando a tu mente por lo que estas prácticas preparatorias son imprescindibles para educar tu mente y empezar a meditar.

9. Aprende a Respirar

La práctica de la Respiración Consciente o Pranayama ayuda a reconectarte con tu cuerpo y a centrar la atención en tu mente.

Físicamente, la respiración yóguica estimula el sistema nervioso parasimpático, creando una sensación de calma que disminuye el ritmo cardíaco, la presión arterial y la tensión muscular.

Por lo tanto, cuando sientas tu mente muy agitada, respira lento y profundo para calmar tu mente.

Poner consciencia en la respiración es además un excelente ejercicio de preparación para la meditación.

10. Integra la meditación en tu rutina diaria

Cuando has aprendido a meditar, tu vida se transforma. Tu visión del mundo, tu actitud a cada instante, tus relaciones con los que te rodean se ven transformadas porque te has fundido con el todo y te sientes uno con todos.

Ya practiques la mediación budista, meditaciones guiadas para calmar el estrés o el mindfulness, cualquier tipo de meditación te ayudará a calmar tu mente.

El éxito de la verdadera meditación está en la transformación de la vida diaria. Reflexiona sobre todo lo que has aprendido en este tema:

¿Cómo vas a introducir todas estas prácticas para calmar tu mente en cada aspecto de tu vida?

Repasa todos los puntos de este capítulo e intégralos en tu vida diaria. Déjame un comentario sí quieres añadir algún otro punto que consideres puede ayudarnos a vivir más conscientemente o si quieres compartir tu visión personal. Gracias y Namaste!

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

DESCUBRE LA METODOLOGÍA QUE TRANSFORMA VIDASDeja tus datos a continuación para acceder